El valor de una madre
Ayer estuve colaborando con Radio Canarias en los comentarios de la retransmisión del funeral por el cabo Cristo Ancor Cabello Santana, asesinado en Afganistán en el cumplimiento de su deber. Durante el acto del funeral, que tuvo la estructura habitual, hubo momentos de gran emoción, como corresponde. Pero quisiera destacar un hecho sobre todos: la madre de Cristo Ancor cantando La muerte no es el final y el himno de Infantería. Como dije durante la retransmisión, ese gesto es un símbolo. La madre del cabo había seguido la vida militar de su hijo hasta aprenderse los himnos más emblemáticos de un soldado: e de la despedida de los compañeros caídos, y el himno de su arma.


