Por su interés, reproduzco el texto del blog de Carlos Fuente sobre esta iniciativa a la que personalmente ya me he sumado.

La primera reunión será el 25 de febrero. Para más detalles, consulta en Facebook:

No es una acción más. O una intentona. Es sencillamente una apuesta. Y confiamos en que salga bien. No paro de recibir todos los días numerosos correos o llamadas, o de recibir a personas que me transmiten su desánimo por la falta de oportunidades para acceder al mundo del protocolo y la organización de eventos. Lo cierto es que el tema está como está para todas las profesiones. La crisis ha sacudido a todos. Pero si protocolo fuimos los primeros en sufrir las consecuencias de ella, también seremos de los primeros en salir.

Llevamos un grupo de personas cavilando hace tiempo sobre la necesidad de hacer algo que sirva para revitalizar el sector, hacernos notar, recuperar el optimismo, sensibilizar a la sociedad y demostrarle que con protocolo se puede salir mejor de este atolladero. El cambio de Gobierno ha dado posibilidades a unos, pero sigue dejando fuera a cientos.

Y no podemos quedarnos impasibles. Ni los que tenemos la oportunidad de trabajar, ni los que sufren el terrible paro, la falta de oportunidad o los bajos salarios, o ejercer lejos de lo que han estudiado. No podemos. Primero hay que recuperar el optimismo, porque si persistimos en el pesimismo nunca saldremos.

Por eso, hemos pensado que debíamos lanzar de forma espontánea una iniciativa a la que libremente cada uno se apunte para proponer ideas, acciones, hacer lobby, ayudar… Incluso los profesionales también deberían meterse en este movimiento, entre otros motivos, porque nadie está a salvo. Tenemos que recuperar la conciencia colectiva, la conciencia de que somos profesión y debemos corporativizarnos. No queda más remedio que unirnos y entre todos ir tratando de sacar uno a uno de este atolladero.

Quieroorganizareventos no es la panacea, ni tampoco la solución, pero pretende ser la casa de todos, un lugar en donde nos encontremos, hablemos, generemos iniciativas, busquemos soluciones y reclamemos alternativas. Pero no es nuestro deseo fijar el camino unos pocos, sino entre todos. Se pueden hacer muchas cosas y eso es de lo que se trata. Vamos a abrir foros, fomentar el intercambio, habilitar una web con ese nombre –ya registrada– y que sea gestionada con orden pero con la ayuda de todos. Buscaremos los foros de profesionales para recordarles que hay generaciones detrás con ganas que no buscan apartar a nadie, sino ayudar, recibir apoyo y que se les brinde la oportunidad de colaborar en sus eventos.

Este movimiento, que algunos ya llaman P-15, quiere la unión, aunque sobretodo las ideas. ¿Cómo puedo ser un emprendedor en protocolo y organización de eventos y poder iniciar carrera profesional desde ya? Ése es nuestro propósito y por eso pasamos a la acción. Buscamos la oportunidad. De ahí que este tren vaya camino de ello desde que comenzó el año. Creemos que se pueden llevar a cabo iniciativas que devuelvan las ganas, que nos den fuerza y que nos dirijan por la senda correcta. Queremos que las asociaciones profesionales se ocupen más de este tema y pedimos a los profesionales que desde sus puestos orienten y procuren posibles participaciones en eventos, aunque sea como ayudantes u observadores.

Hay una generación de protocolo que busca sitio, y aunque poco a poco se van dando buenos pasos es hora ya de dar los definitivos.

Queremos que el movimiento culmine en todo el territorio nacional, pero que en cada autonomía o provincia los interesados se muevan y expongan sus conclusiones y resultados. Estamos en un momento importante y crucial donde ser emprendedor es algo más que llevar un currículum. Pero, en la desorientación general, es necesario que iluminemos el camino y que quienes tenemos algunas bazas las pongamos a disposición de la comunidad protocolaria.

Funcionará si quienes se comprometen cumplen y trabajan en serio. Por eso, a través de las redes sociales hemos lanzado la iniciativa y con buena respuesta. Hay mucha, mucha, gente que quiere ayudar, que quiere hacer cosas sin más ánimo que el de tirar por esta profesión. Todos tenemos contactos y mal se tiene que dar para que no rasquemos cosas.

Confiamos mucho en esa web y en las muchas ideas que nos han hecho llegar. Ya veréis cómo comenzará pronto a dar resultados.

Ahora queda fijar la hoja de ruta. Primer paso, en febrero, reunión restringida pero libre de quienes puedan acudir a Madrid. Se tratará de fijar los parámetros del movimiento y las primeras iniciativas, así como la mínima organización de salida que precisamos. Y en marzo nos iremos al primer gran foro de emprendedores. Todo sin ánimo de lucro, sin costes, buscando las ayudas necesarias.

Creemos que merece la pena, porque hay que abandonar el pesimismo y situarse en el optimismo. Hay tiempo para la oportunidad. Claro está, como siempre digo, si se vale para esto y si de verdad uno se compromete. Si estás apuntado has asumido una bonita responsabilidad. Si no lo estás, vente al grupo. Siendo muchos tendremos más fuerza. Aislados en cada pueblo o ciudad no somos nadie.

Y en esa hoja de ruta, las réplicas en cada autonomía tienen que producirse con intensidad, con iguales acciones pero a escala regional. Tendrá que haber coordinadores para cada acción y para cada lugar, pero todos tenemos la misma voz y el mismo voto. Y todo sin dejar de estar al lado de profesión que amamos profundamente.

Ésa es la apuesta de Quieroorganizareventos. La apuesta de todos. No es una iniciativa que queramos llevar unos pocos. Ayudamos a ponerla en marcha, a facilitar medios, contactos, pero al final quien tiene que tirar del carro son todos, debidamente bien organizados, con réplicas en todas las comunidades autónomas. Nos ofrecemos a ayudar, estimular, empujar, abrir puertas, etc… Pero el reto está en las ya más de casi trescientas personas que de una y otra manera han puesto en marcha una gran ola que puede llegar lejos. No es una iniciativa para ofrecer puestos de trabajo, pero sí para facilitar la inserción. Poco a poco iremos haciendo.

Ánimo y en breve la constitución del Comité Organizador. Primer paso de este imparable Tren 2012. Destino Oportunidad.

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Es hoy y parece que no va a contar con presencia institucional o, si lo hace, será escasa, pero eso no lo hace menos importante. Uno a veces piensa que es al revés.

Si puedes, no te lo pierdas.

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¿Hay un protocolo 2.0?

El 25/04/2011, en Eventos 2.0, por ARG

imageWeb 2.0, política 2.0, eventos 2.0… El calificativo es sinónimo de avance, modernidad, implicación, interactividad. ¿Qué significa eso aplicado al protocolo? ¿Existe un protocolo 2.0? La respuesta que me viene a la mente es inmediata: hace tiempo que existe. Se trata del protocolo moderno, ágil, participativo en el que las instituciones y, en especial, las empresas, mantienen una realimentación con sus invitados para conocer sus opiniones.

Es el protocolo ausente de afectación, de engolamiento y que sólo utiliza la solemnidad en los momentos preciso, mientras emplea la escenografía y la producción para transmitir mensajes, aquellos mensajes para los que se ha creado el evento.

Es indudable que la tecnología es una herramienta necesaria y que existen una serie de herramientas que ayudan a conseguirlo; y hoy son esas redes sociales tan de moda las que nos brindan un universo que nos puede facilitar o complicar el trabajo, en función del uso que de ellas hagamos.

Hoy se llaman redes sociales; no sabemos cómo se llamarán mañana, ni mucho menos en el mañana de los que nos sucederán o de los que ya nos han sucedido. Hoy hablamos de 2.0 e incluso de 2.1; algún día, si seguimos con el aumento de guarismos, puede que alcancemos cifras muy altas. Lo importante no es el “2.0” sino lo que verdaderamente implica; lo verdaderamente importante es ser conscientes de la evolución y trabajar en lo que verdaderamente es bueno y desechar aquello que resulta superfluo. Lo importante es que nuestra mentalidad esté dispuesta a avanzar con los tiempos y dar una oportunidad a las herramientas que surgen en la red cada día.

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Eventos 2.0: el futuro ha llegado

El 18/04/2011, en Eventos 2.0, por ARG

Artículo que escribí para el número 57 de revista Protocolo.

Los profesores ya no enseñan el siglo XXI como parte de la Edad Contemporánea; quedó atrás esa era para dar paso a lo que hoy se conoce como Nuestros días, en un intento de dar nombre a un momento de continua evolución de la Sociedad y de continuos avances de la ciencia y de la técnica. Y es que dejamos atrás hace tiempo la era de las puntocom y hemos entrado en el tiempo del 2.0.

Este término, a veces suprautilizado, es un producto del marketing que nació en relación con una parte de Internet: la web, y se ha ido ampliando poco a poco para dar una idea de avances técnicos, o tecnológicos según las preferencias del lector, en los más diversos campos de la actividad diaria. Así, además de la web 2.0 que hace referencia al uso de tecnología multimedia y lo que ello conlleva, hoy el término se aplica a cosas tan dispares como el comercio, la enseñanza, la guerra o el gobierno; y si no, tomemos como ejemplo de tal el gobierno 2.0 que el propio equipo de Obama reclama para sí en la presidencia de Estados Unidos, en palabras de Don Tapscott, quien prologó el libro Yes we did: cómo construimos la marca Obama a través de las redes sociales, y que recoge el término en referencia a una nueva forma de alcanzar la presidencia; para generalizarlo, podríamos hablar de política 2.0.

Pues bien, si de una nueva forma de hacer las cosas se trata, nuestros eventos también hace tiempo que entraron en esa dinámica: otra forma de organízalos, otra forma de comunicarlos, otra forma de verlos.

Hablemos de tecnología

El uso exagerado del término no lo hace carente de sentido. Mientras que las empresas puntocom se centraban en el uso de la tecnología para la distribución de contenido, bien en forma de conocimientos o de publicidad, como consecuencia de la posibilidad de llegar a un amplio sector de los diversos públicos objetivo, el concepto 2.0 da un paso más allá.

Pero antes de aventurarlos en el universo de los eventos 2.0, conozcamos un poco la filosofía y las características de la técnica en que se sostiene, contraponiendo la anterior era de Internet con la actual. La cuestión que subyace es: ¿cuándo se produjo el tránsito entre lo puntocom y lo 2.0?

La transición ha sido lenta, si es que algo puede ser lento en la era de la inmediatez. El avance a pasos agigantados de la técnica ha hecho que esos escaparates empresariales e incluso personales se hayan revelado, de forma imperceptible, como los comienzos de algo mayor y con más posibilidades. De la información estática de antaño hemos pasado a la oferta de contenido que se sale de la pantalla del ordenador para llenar otros espacios más cercanos a todos los públicos como las televisiones o los escaparates reales de las tiendas; el paso marca la evolución.

La facilidad que en la actualidad nos da la web para el acceso a la producción de información ha convertido en prehistórica aquella época en que las empresas hacían de la propia web esa mera copia a modo de escaparate, ya mencionado, de sus espacios físicos, y ha alumbrado lo 2.0 como metáfora de avance, de producción. La meta ya no es tanto distribuir información preconcebida, como producir esa información y esos productos directamente pensados para este nuevo canal que nos acerca a cientos de millones de personas.

En relación con estos avances, podemos considerar que la web 2.0, que sirve de fundamento a todo lo demás, se basa en la técnica, en una arquitectura de carácter modular y en el uso y disfrute por parte de la comunidad.

Por un lado, el avance de la técnica y, como consecuencia un mayor ancho de banda, permite llevar cualquier información en tiempo real a cualquier lugar del mundo, lo que nos posibilita tener servicios a través de Internet y que nuestro ordenador sea, a la vez, cliente y servidor en cualquier lugar del mundo, en un nuevo concepto de tales «cliente» y «servidor».

El carácter modular de esta red es otro de los grandes soportes de nuestros eventos 2.0. Los módulos que componen la web son esas piezas que se integran unas en otras para ofrecernos un contenido rico en información: el propio texto y los documentos que contiene, y en imágenes y sonido: la profusión de páginas dedicadas a la difusión de vídeo, audio o imágenes fijas. Y, en general, una extraordinaria combinación de ambos mediante la integración perfecta de todos estos elementos que puede ser, si se utiliza bien, una herramienta fundamental para los organizadores de eventos.

Por su parte algunos analistas consideran que la tercera característica o principio, la comunidad, está compuesta por tres elementos esenciales: una es la puesta en común de la propiedad intelectual, por la que el conocimiento fluye casi libre por los canales de información; otra, la variada motivación de las personas para esta puesta en común y, la tercera, la confianza basada en la reputación.

Y es que el concepto, o más bien el calificativo, 2.0 es sinónimo de lo que empezó ya hace unos años como una nueva forma de hacer las cosas. Las facilidades que nos ofrece la red y la gratuidad de la inmensa mayor parte del contenido hacen que Internet esté cada día más al alcance de todos, lo que a su vez fomenta el uso de las llamadas redes sociales, un sustituto de la verdadera sociedad, y la participación activa en ellas.

De esa forma, la web ha dejado de ser el objetivo: lo puntocom, para ser convertirse en un medio de alcanzar el fin: la participación activa (2.0).

Podemos asegurar que el principal avance técnico de Internet: la capacidad de incorporar medios, ha significado el cambio en el modo de ver esta tecnología, del puntocom, o 1.0, al manido 2.0, junto con el cambio de percepción de la gente, que ahora considera que lo que se comparte no se pierde y, por tanto, que cuantos más usuarios compartan conocimientos en la red, más posibilidades de servicios estaremos creando.

Sociedad 2.0

La transformación técnica ha provocado también el consiguiente cambio en la sociedad, aumentando el poder de la ciudadanía y el sentido de pertenecer a ella que ahora puede expresarse de una forma más directa e inmediata, y que de algún modo, a través de las redes sociales o de sus propios blogs ―el conocido como «periodismo ciudadano»―, se convierte en espectador de excepción y en evaluador permanente de toda la actividad.

Por tanto, además de ser espectadores 2.0 de nuestros eventos 2.0, lo que nos obliga necesariamente a modificar la forma de organizarlos, también son evaluadores inmediatos de aquello que organizamos; por tanto, es esa comunidad que hemos mencionado antes la que decide qué eventos son interesantes y cuáles no merecen interés, lo que abre nuevas vías de reconocimiento a las personas con talento, iniciativa e interés por hacer las cosas de un modo diferente. Y que llegue al gran público.

Otro fenómeno que influye en la sociedad y en los eventos es el uso de la tecnología móvil. La evolución de la participación activa de los ciudadanos se está desplazando claramente de la pantalla de 22 pulgadas de un ordenador, a la de poco más de tres o cuatro de un teléfono móvil inteligente (smartphone para aquellos a los que les gustan las palabras en inglés), que hace que la noticia, y un evento lo es, sea inmediata en tiempo y forma, y con material audiovisual, en cualquiera de las cada día más numerosas redes sociales.

La implicación en los eventos

Y todo ello ¿en qué nos influye en el mundo del protocolo y de los eventos? La primera implicación es evidente: vivimos en la sociedad de «Nuestros días», por lo que nuestra implicación en ella debe seguir el mismo rumbo.

El avance de la técnica convertirá poco a poco en prehistoria todo aquello que no siga el mismo ritmo, y nosotros como organizadores de actos estamos de lleno involucrados en la sociedad que demanda esa evolución.

Además de aprovechar la modernización de las tecnologías en las que se sustenta la producción de los actos, la gestión de la organización o de la seguridad con sofisticaciones técnicas cada día más evidentes, se hace necesario modificar algunos de los hábitos que, por serlo, están enraizados en nuestro modo de actuación cotidiana.

No crea el lector que el 2.0 consiste en utilizar cortinas de agua, o una grúa para colgar una mesa en la que celebrar una cena, o pantallas de diodos luminosos para mejorar la visión del espectador; eso es simplemente la modernización de las técnicas. Lo verdaderamente avanzado y que da ese sentido innovador es la filosofía modificada del punto de vista de nuestros eventos, dirigidos no ya a aforos limitados, y a expensas de su publicación o emisión en alguno de los medios de comunicación clásicos, cuestión a veces muy difícil, sino que su enfoque debe ser el de los millones potenciales espectadores que lo pueden ver a través de la red, en directo o transcurrido el tiempo; completo o dividido en clips, en YouTube, Facebook o cualquier blog del ciudadano más anónimo.

Si partimos de que los eventos son una herramienta de la comunicación para transmitir mensajes de una empresa o institución a uno o varios públicos objetivos, hoy esa transmisión de mensajes ya no tiene la exclusiva de los medios «tradicionales» sino que el canal de emisión se ha ampliado de tal forma que cualquier espectador in situ puede convertirse en periodista ciudadano y retransmitirlo, si no en directo o completo, sí a los pocos instantes de su finalización y los «momentos foto» (o los «momentos vídeo»), es decir, aquellas secuencias o instantáneas de mayor impacto… o más comprometedoras.

Porque los eventos del pasado reciente tenían muchas barreras para el acceso a la información, pero hoy Internet y las altas velocidades a las que se transmite o se consigue la información ha roto esas barreras.

Las redes sociales, ¿herramienta u objetivo?

Una buena parte del cambio en la forma de concebir, preparar y ejecutar los eventos la tienen las redes sociales. Las mismas que han cambiado la forma de gobernar en algunos países, o que se prohíben en otros para impedirlo, o que han modificado la forma de acceder al público de la mayoría de las empresas e instituciones… y de los que no somos tales. Portales en Internet como YouTube, Facebook, MySpace y muchos otros similares, a lo que se añade la crisis económica y a un cierto sentido ecológico, hacen que cada día más se invite a los eventos sin usar papel, a través de Internet; el correo electrónico o cualquiera de las redes sociales son el nuevo, y no tanto, vehículo de comunicación de invitaciones, de confirmaciones de asistencia y, si el caso lo requiere, de posterior recepción de credenciales y códigos de acceso para la asistencia a un acto, tal como hacen ahora las aerolíneas al mandar las tarjetas de embarque por este método.

Pero Internet no sólo sirve para agilizar el proceso de invitaciones, el conocido método «de taquilla»; también, como hemos apuntado, acerca los eventos al público en general. Si el evento merece la pena, no lo dude el lector: llegará a millones de personas a través de las vías más variadas.

Y es que si las redes llevan el apelativo de «sociales», ¿qué son los eventos, más que encuentros sociales? Unas y otros nos permiten el intercambio de interacciones con la sociedad; desde las redes para el intercambio de ideas personales, sueños y ambiciones, hasta aquellas dedicadas a los negocios, sus formas emulan a los actos sociales, a los eventos, en los que cualquier rincón y momento es bueno para saludar a los amigos o para intercambiar tarjetas (llegará el momento en que intercambiemos avatares). Es más, para muchos, los eventos constituyen el momento clave para cerrar temas importantes que se han planeado con anterioridad en alguna de las redes, a través del correo electrónico o en conversaciones telemáticas (sí, chats) con personas con las que te ha unido el uso de esas redes y que te inspiran confianza precisamente porque saben aprovechar las redes sociales compartiendo sus temas de interés y sus inquietudes.

Las redes sociales canalizarán tus acciones de forma que puedes preparar tus eventos utilizando estas herramientas. Pero si se ha organizado según los cánones actuales, no habrás olvidado establecer un canal de interacción con los asistentes.

Están de moda las obras de teatro en que el final depende de quienes asisten en directo y de forma interactiva a la función. Y cada día hay más eventos, especialmente los más avanzados, que aprovechan estas herramientas para que el asistente esté informado de lo que ocurre en todo momento.

El EBE10, la gran cita de la web social en habla hispana celebrada el pasado año en Sevilla, que contó con más de 2.000 visitantes sobre el terreno, y con más 25.000 a través del canal de vídeo en directo, no hubiese podido desarrollarse de la misma forma sin ayuda de Twitter, que sirvió para canalizar la realimentación de los asistentes en directo y virtuales, en lo que los expertos llaman feedbackchannel.

Por otra parte, el llamado backchannel, o conversaciones en línea durante el evento, se ha puesto de moda. No se trata de que la gente hable y alborote. Se trata de conversaciones a través de una de las redes sociales; es decir, conversaciones silenciosas, pero públicas ya que se muestran en tiempo real en una gran pantalla, a la vista de todos, incluso de los oradores. Supone para ellos una realimentación instantánea sobre qué temas están interesando a la audiencia, qué les llama la atención, qué frases o pensamientos consideran dignos de ser plasmados en esa red de entre todo el discurso o el evento en general.

Eso, bien usado, permite por ejemplo a los asistentes a una conferencia o presentación aportar información adicional al asunto que se está tratando, con enlaces relacionados, con ideas innovadoras; o lanzar preguntas o exponer comentarios.

Es decir, los eventos 2.0, y tal vez los posteriores, han convertido a los canales de recepción unidireccionales en los que la participación del público es, o era, meramente pasiva, en canales de distribución multidireccional con participación activa de los asistentes.

La cuestión, el reto al que nos enfrentamos, es el de dar soluciones sensatas a los inherentes problemas que supone este tipo de comunicaciones en directo. La preparación y desarrollo deben cuidarse de forma milimétrica para que, lo que aparentemente es una buena idea y un método inmejorable de participación ciudadana, no acabe convertido en un desastre. Si tratamos de organizar un evento de este tipo, o bajo esas premisas, y no sabemos hacerlo o descuidamos los detalles, el fracaso será tan público y notorio como la red pueda: es decir, será «universal».

Emplazamos al lector a meditar sobre el asunto: la forma de organizarlos: trataremos de dar unas pautas y unas sugerencias en un próximo artículo en esta revista.

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IMG_0091La presentación de La palabra es poder se convirtió en una lección de comunicación política y empresarial extraordinaria. Justino Sinova, como anfitrión, Álvaro Matud, prologuista del libro y director del Máster en Comunicación Institucional y Política de la Universidad Carlos III, Unidad Editorial y Cremades & Calvo-Sotelo, del que soy profesor, Carlos Chaguceda, director de Comunicación Corporativa de Coca-Cola y Esteban González Pons, vicesecretario de Comunicación del Partido Popular, dedicaGonzalez Ponsron más de una hora, que se hizo corta, a hablar de la comunicación y de los nuevos modelos de que la técnica nos permite con la comunicación.

Uno de los ponentes en la presentación opinó del libro que le falta conexión con las emociones. Personalmente no estoy de acuerdo. Creo que conecta muy bien con ellas porque en muchos casos las describe perfectamente. Pero apuntó un detalle que me gustó mucho y con el que estoy absolutamente de acuerdo: lo importante no es la técnica sino el mensaje. Le damos demasiada importancia a lo que rodea a nuestras palabras y la forma de presentarlas ante el público, pero olvidamos cuidar el contenido de lo que decimos, del mensaje que enviamos al canal transmisor para que llegue a nuestro público objetivo.

Hablando de redes sociales, que por otra parte son lo menos social que entregan en el mercado, es indudable que debemos rendirnos a su importancia, sin duda. La cuestión es dilucidad dónde y cuándo son importantes y dónde y cuándo no lo son. Efectivamente, centros de “reunión cibernética” como Facebook o Twitter tienen importancia en casos evidentes, como en el reciente de los señores eurodiputados (y de las señoras eurodiputadas, para que nadie se ofenda), que han decidido no recortar sus prebendas y los cibernautas los han puesto en su sitio en Twitter. O la parte que han tenido de chispa de activación en las revueltas, algunas exitosas, del Magreb y Oriente Próximo. Pero no creo que esta misma red nos haga tener mas sed y consumir más Coca-Cola o más café helado de Starbucks.

Mi mujer trajo un día a casa una frase que reconocí como todo un lema. “Las redes sociales nos acercan a los que están lejos y nos alejan de los que están cerca”. La pronunció la directora del colegio, no sé si será suya, y como muestra baste un botón: en la fiesta de varios cientos de jóvenes de un colegio, la mayoría de ellos dedicó el tiempo a enviar mensajes a amigos fuera de la fiesta a través del sistema de mensajería de BlackBerry, aparato de moda entre los jóvenes, en lugar de disfrutar de la fiesta y de los amigos cercanos.

Otro de los que nos ofrecieron estos interesantísimos apuntes de comunicación aconsejó que el mensaje sea corto para que nadie pueda cortarlo por donde crea más oportuno. Es decir, da tú el mensaje y no dejes que lo den otros, porque los medios pueden jugar malas pasadas. Los medios o quienes comparten contigo la comunicación.  Pongo un caso de algo que me sorprendió recientemente en el comentario de un político sobre su jefe de filas que acababa de anunciar su renuncia a encabezar las listas de un partido político en las elecciones de 2011. Este político venía a decir, ante la noticia citada, que los parados serían los cómplices porque ahora que su jefe de filas se había tomado esa decisión, “vamos a resolver con mucha mayor soltura y desahogo…” (y no acabó la frase, porque lo interrumpió un tertuliano).

Otro político de sus filas hablaba del “chute” que suponía esa noticia. ¿Habrán querido decir eso? Si yo fuera su jefe, me sentiría ofendido, porque “lo que importa no es lo que dices, sino lo que la gente entiende”, y ese mensaje se puede entender muy mal.

En definitiva, fue una interesantísima velada compartida con unos magníficos ponentes que resultó incluso muy corta.

Se me olvidaba: unos consejos sobre cómo comunicar, dados por Esteban González Pons:

- Habla con frases cortas.

- En las oraciones, utiliza sujeto, verbo y predicado.

- Conoce al auditorio.

- Sonríe.

Ahora, a trabajar, que hay mucho camino por hacer en la comunicación de cada uno de nosotros.

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InauguracionLeo en ABC un artículo cuyo título tiene mucho humor: La tijera al cajón, excelentísimos. Y es que ayer fue el último día en que, por ley, se podían inaugurar obras antes de la fecha de las elecciones.

Durante los días anteriores, los políticos de todos los colores se habían lanzado a las calles a poner cara y siglas políticas a las obras acabadas o casi acabadas en un intento, legítimo, de hacer saber a sus conciudadanos cuál ha sido el resultado de su gestión… siempre que haya sido bueno, claro.

Lo cierto es que los actos más cercanos al pueblo son los que realizan los políticos que más proximidad tienen al pueblo. Los ayuntamientos y sus alcaldes son los que están permanentemente bajo la mirada de los votantes porque su gestión es la que más afecta a la vida social, comunitaria y personal. Por ello, este tipo de eventos son los más explotados en especial en época de elecciones., así que no está mal que se regulen de alguna forma, pero lo que no prohíbe la ley es que el político de turno se pasee por una obra no inaugurada rodeado de prensa para inspeccionar el final de la inversión. Será, sin duda, una nueva forma de “inaugurar” en época electoral para aquellos elementos de obra civil o de construcciones que no hayan llegado a tiempo en el plazo de rédito político. Habrá que tomar nota entre los que organizamos eventos.

Hablando de comunicación en la política, leo también que la Junta Electoral Central va a imponer a las empresas privadas de televisión, es decir, a aquellas que se juegan su propio dinero en el empeño y que, por tanto, compiten en el mercado de la libre empresa, la obligatoriedad de informar de las elecciones según cuota de votos. Es decir que si una televisión privada quiere dedicar la totalidad de su tiempo al Partido por la Independencia de Tres cantos (es un decir, no nos hemos vuelto locos en mi pueblo), no va a poder hacerlo a pesar de que con ello gane o pierda telespectadores.

Me pregunto si lo siguiente será imponernos una cuota de pantalla a los telespectadores, y si a los que, en los tiempos de asueto nos gusta ver alguna que otra serie previamente grabada por eso de evitar los anuncios, nos harán encender el televisor en según qué cadenas, o dedicar un medidor de recepción a curiosear en nuestras costumbres televisivas.

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Eventos 2.0 y redes sociales

El 25/02/2011, en Eventos 2.0, por ARG

Ayer recibí la llamada de la revista Economía y Empresas, que se publica en Castilla La Mancha, para hacerme una entrevista que saldrá publicada el lunes, sobre cómo afecta el uso de las redes sociales a las campañas de comunicación políticas, a la imagen de los políticos y a la organización de los eventos.

La entrevista casi se convirtió en una charla amistosa sobre algunos de estos aspectos. Pero quiero resaltar aquí cómo las redes sociales están cambiando el panorama general del mundo. No sólo las redes, sino la tecnología en general. Desde la posibilidad de estudiar con alumnos de cualquier país del mundo a través de seminarios en línea, como es el caso de ayer, en que asistí a un seminario sobre derechos humanos en Sri Lanka, organizado por la Universidad de Harvard y retransmitido en línea a todo el mundo, hasta la inmediatez del periodismo, profesional o ciudadano, que hace que la noticia se pueda ver en tiempo real y en diversas versiones en periódicos, blogs y redes sociales.

Esto último provoca en los organizadores de eventos la necesidad de tener en cuenta  el punto de vista de este nuevo periodismo, o como se le quiera llamar, de colaboración ciudadana que surge hace unos años con la proliferación de los blogs y de herramientas en los teléfonos móviles que lo facilitan, y que está en apogeo en la actualidad gracias a las redes sociales.

De la misma forma, las empresas empiezan a crear el puesto de responsable de redes sociales con la finalidad de estar en la red, de lanzar sus campañas de comunicación en estos medios, cada uno con su público. Una campaña de comunicación en redes sociales puede expandirse como la espuma y alcanzar a un público enorme a unos costes muy razonables.

Hoy, los políticos se han dado cuenta del inmenso potencial que significa tener en cuenta los nuevos medios. Me llama la atención la campaña a las elecciones presidenciales norteamericanas realizada por su actual Presidente, el señor Obama, magníficamente relatada en el libro Yes we did. Cómo construimos la marca Obama a través de las redes sociales, de Rahaf Harfous, que relata de forma pormenorizada la estructura del equipo y cómo lograron poner a su jefe de filas en lo más alto. Un ejemplo de pioneros en la nueva comunicación de masas.

En definitiva, se trata de un modelo de comunicación que mediatiza (ya en presente) nuestros eventos y que nos hace pensar en que los actos que organizamos se pueden enfocar de muchas maneras y que un espectador puede serlo desde su casa y gracias a un medio no convencional, y además puede tener puntos de vista menos favorecedores que los momentos foto que preparamos para nuestros espectadores.

¡Tengámoslo en cuenta!

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Los 800 jóvenes más brillantes de los 27 países de la Unión Europea participarán, ayer miércoles y el domingo, en la ‘Campus Party Europa’, una edición especial que tendrá lugar en la Caja Mágica de Madrid dentro del programa de actividades previstas con motivo de la Presidencia española de la UE.

Bajo el lema ‘Campus Party Europa: Unimos talento, creamos futuro’, la iniciativa incluirá toda una programación de conferencias, talleres y retos que estarán centrados en tres áreas de conocimiento: la ciencia, la creatividad digital y la innovación. Entre los temas que se tratarán destacan la astronomía, la robótica, los blogs o la seguridad en las redes, entre otros.

Así, un jurado de expertos internacionales seleccionará una serie de proyectos relativos a las tres temáticas y las mejores propuestas serán premiadas. El Ministerio de Ciencia se compromete a estudiar su viabilidad práctica. Por otra parte, el departamento que dirige Cristina Garmendia también propondrá un reto a los internautas, ya que premiará a las mejores iniciativas en el uso de las nuevas tecnologías para luchar contra la pobreza y la exclusión social, así como para colaborar con la protección del medio ambiente.

Además, durante los cinco días que durará el Campus habrá más de 300 horas de contenidos formativos, aparte de los que generen los propios participantes con sus intercambios, y se espera que aproximadamente un millón de personas participen del encuentro a través de la televisión del Campus.

El Ayuntamiento de Madrid presentará durante la celebración de la iniciativa un área con contenidos propios donde estarán sus proyectos más punteros, con la Nave Boetticher y su homóloga en Internet -la Catedral de las Nuevas Tecnologías online- como buque insignia. Asimismo, cederá un espacio cercano a la Caja Mágica como villa de participantes, donde los jóvenes podrán acampar durante los días que dure el Campus. Este “pueblo”, de 3.200 metros cuadrados, estará dividido en dos zonas con área de acampada, de restauración, ‘chill-out’ y zona de soporte y organización.

Todo estará perfectamente acondicionado y con acceso directo a vestuarios y aseos. En la zona de restauración, con 600 metros cuadrados de superficie, se podrá desayunar, comer y cenar gracias a los servicios de una empresa de catering. La organización también habilitará dos salas de prensa con cabina de traducción simultánea (español-inglés), así como una sala VIP y una oficina de organización y producción. El Campus también contará con áreas temáticas sobre ciencia, innovación y creatividad donde participarán personalidades europeas de reconocido prestigio en estas materias en el ámbito internacional, como el español Tomás Palacios o el británico Stuart Clark, y con el Campus Futuro, el Campus Verde y el Foro de Proyectos.

Toda la información sobre el evento se puede consultar en la página web ‘campus-party’ Según datos de los organizadores, la media de edad de los participantes está en 25 años. En total, el proyecto costará unos tres millones de euros aportados en su mayor parte por el Ministerio, si bien existe "un amplio mecenazgo" por parte de entidades patrocinadoras como Telefónica o TVE, que ayudarán en este esfuerzo presupuestario. El Ayuntamiento, por su parte, aportará la Caja Mágica y los servicios municipales necesarios para el desarrollo del Campus.

La Campus Party se lleva celebrando trece años en diferentes ciudades del mundo, y Valencia es su sede estable en España desde hace más de una década. Sin embargo, la edición madrileña será diferente por su carácter más reducido y por invitación, además que no contará con un área de juegos online.

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Evento Blog España 2009

El 15/11/2009, en Foros, Tecnología, por ARG

EBE 09 2 Se celebra por cuarto año EBE 09, más conocido como Evento Blog España, durante este fin de semana, del 13 al 15 de noviembre, en el Centro de Convenciones del Hotel Barceló Renacimiento de Sevilla.

La reunión de blogueros tiene como objeto profundizar en los temas más sugerentes de la web participativa y de las nuevas tecnologías que impliquen procesos de innovación en lo social.

Pretenden los organizadores seguir consolidando a EBE como la gran cita nacional para blogueros y profesionales de la red, entendidos como consumidores; y por otro confirmar a EBE como la segunda gran cita europea de la web 2.0 en número de asistentes.

De entre las reuniones que se realizan en España para analizar la realidad de la web, Evento Blog España es la primera y gran convocatoria nacional de blogueros, la única que basa su programación desde la perspectiva de la innovación, la que aglutina la promoción a los emprendedores y la que contempla la faceta de networking y ocio. Y este año lanza su lema ¡Vive tu EBE!

La historia de este evento comenzó en 2006 en Sevilla a raíz de la presentación de ‘Blogs’, el primer libro escrito en castellano que analiza la historia y relevancia del formato blog. Días después, se creó la “Asociación Evento Blog España” que actualmente la conforman.

El evento, de inscripción gratuita, está patrocinado por diversas entidades oficiales y privadas como la Consejerí­a de Innovación, Ciencia y Empresa de la Junta de Andalucía, Caja Ahorros del Mediterráneo o Microsoft Ibérica.

En 2009, por segundo año consecutivo repiten entre otras empresas: Jazztel, que además de patrocinar ofrece la conexión WIFI, BBVA y Caja de ahorros de Navarra, sin duda dos entidades bancarias que más confianza están depositando en la web participativa.

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