Paso una cierta parte de mi tiempo diario a buscar fotografías y vídeos con los que documentar mis clases, mis comentarios en este blog y La mirada en RevistaProtocolo.com. Hay veces que las encuentro pero sólo las uso como ejemplo para mis clases. Otras, como la que he visto hoy, me hacen recordar cosas que me han sucedido, y personas con las que he convivido.
La foto que os presento hoy es un relevo de mando en Afganistán que se produjo hace unos días. La noticia, y la foto, aparecen en la Web de Defensa y en ella se dice:
“Acto presidido por el jefe del Mando Regional Oeste de ISAF -Relevo de mando en la Base de Apoyo Avanzado de Herat (Afganistán)”
Y se añade:
“El acto de transferencia de autoridad de la FSB ha estado presidido por el jefe del Mando Regional Oeste (RC-W) de ISAF, el brigadier general italiano Marcello Bellacicco, acompañado del general Santiago Guillén Sánchez, y al mismo ha asistido una amplia representación de autoridades locales y provinciales afganas, encabezadas por el jefe del Ejecutivo de la Gobernación de Herat, Aisladin Jami.”
Y curiosamente la foto me ha hecho recordar a un buen amigo, quien era responsable de Operaciones y, por tanto, de esas operaciones, antes de fallecer. Me acuerdo de que hablábamos muchas veces. Y la mayoría de ellas porque tenía el honor de recibir su llamada para consultarme algo acerca de un acto que se había celebrado o se iba a celebrar en alguna de las misiones internacionales con participación española. Era el teniente general Álvarez del Manzano, de quien se puede decir con orgullo que “murió con las botas puestas”, al permanecer en su cargo hasta el último día de su enfermedad.
Un día, este magnífico militar, me dijo volviendo de algún sitio que ahora no recuerdo, que “teníamos” que escribir un manual de protocolo para las ceremonias en esas misiones internacionales, y al ver la foto he vuelto a pensar en ello. No en escribirlo, desde luego, porque ese tiempo ya pasó, sino en la necesidad de que se escriba.
Son muchas las cuestiones que es necesario aclarar en lo que respecta a las ceremonias que se producen en el ámbito de las misiones internacionales con presencia de fuerzas multinacionales. Una de ellas es aclarar quiénes el encargado de presidir un acto de transferencia de mando. El texto del artículo dice que el acto fue presidido por el jefe del Mando Regional Oeste. La imagen dice que el acto lo presidió el general español que en el podio ocupa la posición derecha.
Estas y otras cuestiones similares eran las que le preocupaban, en lo formal, a este gran general español cuya responsabilidad entonces eran todos las operaciones en misiones internacionales. Porque si importante era el contenido de las misiones, también de la forma y la visualización de los mensajes.
Hoy, texto e imagen se contradicen. Sería bueno que coincidieran. Efectivamente, la ceremonia debía haber estado presidida por el mando natural en esa misión, el general italiano; sin embargo, de hecho, estuvo presidida por el general español que asistió desde nuestro país a presenciar y participar en esa ceremonia y que, como he señalado, ocupa la derecha.
Estaba viendo ayer la ceremonia de premiación del torneo de Wimbledon (¡felicidades Rafa, eres el más grande) cuando no pude creer lo que estaba viendo: la bandera británica utilizada como mantel en una ceremonia bastante sosa y tal vez excesivamente sencilla en la que lo más destacado fue el tradicional mordisco de Nadal a la copa recién ganada.
La bandera, sea del país que sea, es un símbolo suficientemente importante como para usarla en según qué situaciones: como cortina para una inauguración, como ropa interior o como mantel de una mesita que se va a utilizar como centro de una ceremonia de entrega de trofeos en uno de los torneos de tenis de mayor prestigio del mundo.
Un poco de imaginación no hubiese sobrado. Tan poco interesante fue el acto que la principal protagonista para el realizador de televisión fue la novia de Rafael Nadal. Y lo menos interesante, las entrevistas en directo. ¿Que van a contestar a las preguntas? Pues es evidente que los típicos tópicos: ambos, que su rival ha hecho un gran partido.
En fin, que no está de más si los organizadores dan una vuelta a esta ceremonia carente de interés.
En un estadio totalmente lleno y con un aroma africano inconfundible, los sudáfricanos abrieron el Mundial con bailes y canciones típicas sudafricanas, formando líneas apuntando a cada una de las nueve sedes del Mundial, conectados con varias pantallas gigantes.
Posteriormente hubo un guiño al Jabulani. Un balón gigante representaba al esférico con el que se disputará el campeonato, objeto de una gran polémica por no ser del gusto de la mayoría de los jugadores, especialmente de los porteros.
Un mosaico representativo de África precedió a la imagen de Nelson Mandela, que fue recordado a través del vídeomarcador y recibió una sonora ovación.
En la ceremonia en el estadio Soccer City de Johannesburgo ha habido muchos decibelios de música tradicional, aviones del Ejército, un escarabajo pelotero gigante y en ella han participado más de 1.500 artistas.
Fuente: Atenea Digital.
La Revista Atenea publica lo siguiente:
Hoy tenemos dos buenas noticias que compartir: la primera es la constatación, una vez más, de las buenas relaciones con la nación hermana de México y, la menos corriente -y por ello, más señalada-, de que el Patrimonio Militar español ha visto aumentar su riqueza con dos antiguas banderas de infantería que fueron ondeadas en el momento histórico de los últimos días de la presencia española en México.

Acto de intercambio de banderas / Fotografía de Luis Sorando
En una sencilla ceremonia celebrada ayer, día 16 de mayo, en Santillana del Mar, Cantabria, en el marco de la reunión entre el Presidente de México y el del Gobierno de España, se llevó a cabo un histórico intercambio de banderas, en una ceremonia en la que se apreciaba mucha mayor emoción y sentido de la trascendencia por parte mexicana que por la española.
Dos banderas de los insurgentes mexicanos, hasta ahora pertenecientes y custodiadas en el Museo del Ejército español, fueron entregadas a cambio de otras dos españolas guardadas hasta ahora en el Museo Nacional de Historia del Castillo de Chapultepec, en México capital.
Trofeos de guerra
Las banderas mexicanas fueron tomadas en el combate habido en el Puente de Calderón (Jalisco) el 17 de enero de 1811 entre las tropas ‘realistas’ -es decir, las defensoras del mantenimiento de la unión de México a la Corona de España, en las que también había mexicanos- y las que buscaban la independencia de México, que quedaron derrotadas y tuvieron que entregar sus banderas a los vencedores.

Figura 1. Bandera coronela / Lámina de A. Manzano
Varios años después del fin de la última defensa realista del territorio mexicano -fue el castillo de San Juan de Ulúa, ante Veracruz, en 1825-, las circunstancias permitieron intentar la recuperación para la Corona de España del territorio mexicano ya independizado. Para ello, en 1829, salió de Cuba una expedición mandada por el General Isidro Barradas cuyas fuerzas desembarcaron cerca de Tampico (Tamaulipas) y, tras la batalla de Pueblo Viejo, ocurrida el 11 de septiembre, tuvieron que capitular ante el general mexicano Antonio López de Santa Anna, con lo que parte de las banderas y estandartes ‘realistas’ pasaron a manos mexicanas.
Es una de las más viejas Leyes de la Guerra que todo vencedor se apropia de las banderas y estandartes del enemigo derrotado como prueba de su victoria y señal de la rendición del otro. A ello, según las épocas, también se añadían los timbales, por ser, todos estos efectos, las posesiones de más valor simbólico y sentimental, y también material, que poseía cada regimiento.
Por ese mecanismo, las banderas ganadas a los independentistas pasaron a formar parte del Patrimonio Militar español, de igual manera que las banderas y estandartes que nuestras tropas y buques perdieron, pasaron a formar parte del patrimonio de los entonces nuestros enemigos.
Y es otra de las viejas leyes entre naciones, aunque no compartida por todas ellas, que, al cabo del tiempo, y en muestra de la buena voluntad puesta en olvidar viejas enemistades y de la constatación de las relaciones iguales, de nación a nación, se lleve a cabo la entrega a sus primeros poseedores lo que en su día fueron legítimos ‘trofeos de guerra’.
El intercambio
Tal como preconizábamos desde las páginas del número 3 de nuestra Revista ATENEA, se ha logrado la reciprocidad, aspecto que no estaba del todo claro cuando, meses atrás, se supo del propósito del Gobierno. Efectivamente, por la importancia de las banderas que ahora pasan a ser del Patrimonio Militar español consideramos que se ha logrado un acuerdo con total equidad.
Mediante una curiosa fórmula administrativa, se ha intercambiado la posesión de dos banderas y se ceden mutuamente por cinco años las otras dos. Pensamos que la situación de estas dos últimas se prolongará en el tiempo, por ser lo más sencillo y, en estas circunstancias, lógico.
Las banderas españolas

-Figura 2. Bandera batallona / Lámina de A. Manzano
La primera (Figura 1) es una preciosa bandera ‘coronela’, esto es, la principal y única de todo regimiento de Infantería de aquella época. Su diseño es muy original, dentro de que cumple lo prescrito por las Ordenanzas de llevar las Armas Reales, porque se sale de la moda de la época ya que está adornada de modo espectacular con trofeos y leones soportes. Una inscripción de grandes letras rojas dice "Legión Real". Esta es la bandera que pasa a ser de total propiedad española.
La segunda (Figura 2) es una interesante bandera ‘batallona’, esto es, la correspondiente a los segundos y terceros batallones de todo regimiento de Infantería. Es una bandera también de sumo interés por la particularidad de que es una enseña condecorada, hecho no muy habitual en aquella época. Sobre su paño lleva la venera de la Real y Americana Orden de Isabel la Católica -creada en 1815 especialmente para premiar los hechos meritorios relacionados con América y resto de territorios ultramarinos- y en su centro lleva la Cruz de la Fidelidad Militar, creada en 1824 para premiara los defensores realistas de la causa del Rey.
Según informa La Razón, una instrucción firmada por el jefe de Estado Mayor de la Defensa a finales del pasado mes de enero suprime la misa de las celebraciones militares. Este oficio religioso ya no se hacía más que en la entrega de reales despachos de la Escuela Naval Militar, porque en las demás entregas de despachos la misa se celebra en lugar y horario diferentes al acto castrense.l
Sin embargo, en el acto de Marín (Pontevedra) que la Armada celebra cada año el 16 de julio, día de la Virgen del Carmen, patrona de los marinos, se incluye una misa de campaña, con formación militar y honores al Santísimo, y acto seguido se procede a la entrega de los títulos de oficiales a los alumnos de la escuela.
Como decía, es el único acto de estas características en el que aún pervivía la ceremonia religiosa, porque tanto en el Ejército de Tierra como en el del Aire la misa es ajena al acto. En el caso de la Armada, la eucaristía se celebra por ser la patrona más que por la entrega de despachos.
Informa el periódico de que “la Armada tendrá que celebrar la misa en un lugar distinto y fuera de los actos oficiales del día. Así lo especifica, según ha podido saber este diario, una instrucción de finales de enero firmada por el jefe de Estado Mayor de la Defensa en la que fija que, en los actos de entrega de despachos de oficiales y suboficiales, las misas tendrán que celebrarse en un lugar distinto del acto castrense oficial y en un horario que no interfiera con éste. Aunque no especifica nada acerca de la Armada, la instrucción es casi un mensaje personalizado, porque ésta es la única que mantenía la ceremonia religiosa dada la coincidencia con la patrona. Y de hecho, sólo en ese acto, porque días antes de la entrega de despachos de oficiales de la Marina se celebra en San Fernando (Cádiz) la de suboficiales y en esa ceremonia no hay misa como parte del mismo”.
Los presidentes de Estados Unidos y China mantienen su primera entrevista oficial en Pekín. Hu Jintao, Barack Obama y ambas delegaciones analizan entre otros temas, el comercio bilateral, la amenaza nuclear de Irán y Corea del Norte y el cambio climático. Obama defendió ayer la libertad de expresión como valor universal en un encuentro con universitarios en Shanghái.

