Más banderas

El 13/01/2012, en Banderas, por ARG

banderas incorrectas en la comparecencia de Rajoy para anunciar el equipo ministerialAyer, un colega y, si él me lo permite, un apreciadísimo amigo de los fantásticos de Zaragoza –supongo que sabéis a quiénes me refiero, y lo hago con gran cariño y enorme respeto–, me hizo llegar otra foto que yo no había visto: la comunicación a los medios, por parte del presidente Rajoy, de la composición del nuevo Gobierno, en ese ya caído mes de diciembre.

Esa foto, que veis aquí, me hace pensar que algo pasa con la colocación de las banderas en el Palacio de La Moncloa. Ya sé que, con la que está cayendo, alguno pensará que esto es lo de menos, pero todo tiene su importancia, y el respeto a la norma es esencial.

Desconozco quién o quiénes son los encargados de organizar este tipo de actos, pero se hace necesario que nos aclaren si esto es el preludio de un cambio en el reglamento o un simple error reiterado.

Y que conste: no es por criticar, es simple desconcierto. Mal le podemos enseñar a nuestros alumnos estas cosas si luego ellos ven lo contrario en las instituciones.

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La entrevista de la Agencia EFE al presidente Rajoy ha suscitado, en lo protocolario, una duda que nos corroe a muchos: ¿quién colocó las banderas y y por qué las situó contraviniendo la norma. Es decir, ¿quién puso la bandera de la Unión Europea por delante de la española?

Hay quienes ven en ello un gesto de carácter europeísta: situar la bandera que une a una buena parte de Europa por delante. Yo más bien me inclino por un gesto a lo Sarkozy: situar la bandera nacional en el centro, en el lado que se considera más importante aunque no sea así, y detrás del Presidente en la mayoría de los planos, aunque para ello haya que poner un poco de Tipex en la norma vigente.

Como sostengo siempre que el Protocolo es una herramienta de transmisión de mensajes, si descarto el error ya que considero que los profesionales del ramo en La Moncloa están sobradamente preparados y son perfectos conocedores de la normativa vigente, me produce una enorme curiosidad el mensaje que veo en las imágenes, porque no soy capaz de descifrarlo.

Me explico: para la gente que no entiende de estas cosas, el sentido común le dice que tal como aparecen en la imagen, están correctísimas –acabo de hacer la prueba de la pregunta–: la bandera nacional en el centro; en el centro de todo: del corazón, de los símbolos; pegada al presidente de todos los españoles. La europea a un lado. Sin embargo, para los profesionales de “la cosa”, sabemos que la situación es incorrecta. Cuando las banderas que aparecen en una escena son pares, de las del centro, la de la derecha –izquierda para el que las observa– es la principal.

¿Cuán es el mensaje entonces? ¿España más que Europa, si seguimos la norma de los no entendidos? O, por el contrario, ¿Europa y más Europa como forma de salir de la crisis, si la bandera importante es la europea en este caso?

Voy a hacer una suposición absolutamente personal: un error simple y llano. Confieso, lo he hecho ante mis alumnos alguna vez, que en más de una ocasión se me ha ido la vista al corazón y he cometido el error, durante unos instantes, de situar la bandera nacional de la misma forma que aparece en las imágenes. Cierto que, en esos casos, he tardado poco en darme cuenta del error y en corregirlo.

 

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No Pants Subway Ride

El 10/01/2012, en Eventos, por ARG

Hay eventos para todo. La ‘No Pants Subway Ride’, es una carrera que cumple su décima edición desde que se ideara en el año 2002 en Nueva York.

El único requisito para participar en esta original carrera es no llevar pantalones, ni falda, vamos, ir desnudo de cintura para abajo, únicamente ataviados con su ropa interior y de esta guisa recorrer el metro de la Gran Manzana.

El evento se ha extendido y también se ha realizado en 59 ciudades de 27 países de todo el mundo. El objetivo de la ‘No Pants Subway Ride’ es "provocar escenas de caos y diversión" con situaciones inusuales o vergonzosas.

 

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Llevamos poco más de tres semanas de Gobierno. Venimos de otro esencialmente mediático –lo cual no es malo ni bueno, a priori– que basaba una buena parte de su gestión en la comunicación; muchas veces, el presidente del Gobierno salía a la palestra a informar de algo, algunas incluso de lo contrario que había anunciado horas antes. Es un modelo de gestión de la información.

El actual parece tener otro modelo. La primera rueda de prensa tras un Consejo de Ministros de enjundia la dio la vicepresidenta del Gobierno acompañada por tres ministros, pero no fue suficiente para algunos medios y algunos tertulianos. Los ciudadanos de a pie no somos tan exigentes. De alguna forma nos vale con que no nos roben, con que hagan una buena gestión de “la cosa pública”, con que no nos tomen por idiotas, con que no tiren el dinero a la basura en aeropuertos tipo Ciudad Real, Castellón o Lérida, o en AVE tipo el de Toledo-Cuenca. O con que la gestión del gasto sea transparente, sea quien sea quien lo informe. Y en la era de Twitter y otras redes, tampoco nos importa si el mensaje viene por esa vía directamente del ministro de turno o a través de un medio de comunicación, con lo que eso les revienta. Lo que queremos de verdad es que el Gobierno gobierne y que lo haga de forma honrada, austera y con espíritu de servicio al ciudadano. Lo demás queda un poco a un lado.

El presidente anuncia que dará cuentas al Congreso a finales de este mes, cuarenta días después de hacerse cargo del Gobierno. Pero claro, no basta. Hay que comunicar de forma inmediata, esa comunicación la tiene que hacer la máxima autoridad política del Estado y en el tiempo y forma que los medios digan.  A lo peor tienen razón… ¿o no?

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Fue noticia en los últimos años la vestimenta de la titular del Ministerio de Defensa. Para algunos constituyó una nota positiva y para otros no tanto. Algunos no nos decantamos sobre si la vestimenta era adecuada o no a la ocasión por el hecho en sí de no ir de largo, como exige la invitación, sino por dos asuntos esenciales: el primero era en sí esa invitación, que emite la Casa de SM el Rey y que dice alfo así como: “Señoras, traje largo”. Eso implica que desde la Reina abajo, las señoras asistentes a la tradicional conmemoración, que marca el inicio del año “militar” –permítaseme la expresión, carente por otra parte de más significado que l de servir de marca al inicio de un año–, deben ir con un vestido largo.

Si carece o no de sentido es harina de otro costal pero, si no lo tiene, debe cambiarse para expresar otra vestimenta.

La otra consideración negativa, si es que puede tildarse así, es la que implica la disciplina: cuando a un militar se le da una orden, la cumple, pero le gusta más ver esa orden cumplida entre sus superiores.

Entre las consideraciones de quienes estaban a favor entraba la disquisición de si una autoridad de sexo femenino puede, por imagen, dar un discurso de Estado en traje largo; yo creo que sí; autoridades de mayor rango los dieron en otras, muchas, ocasiones. Ahí está la reina Sofía, en España, sin ir más lejos. Pero tener que imitar el atuendo masculino no lanza, en mi humilde opinión, un mensaje positivo en pro de la necesaria igualdad de sexos. Pienso –insisto, yo pienso– que una mujer no tiene necesariamente que vestir ropa que simule la de un hombre para hacer sentir su autoridad. Conozco a muchas mujeres vestidas con ropas que tradicionalmente se asocian con el sexo femenino que son capaces de hacer sentir su autoridad dentro de ese ropaje, o que dirigen empresas sin renunciar a un magnífico vestuario femenino.

Eso sí, la ropa empleada por la entonces ministra de Defensa consiguió, de forma voluntaria o involuntaria, eso no lo sabemos, una vieja máxima: que se hablara de ello; eso, además de dar un tono de cierta rebeldía a una fiesta tradicional que conmemora una efemérides de más de tres siglos, y que nunca está de más.

Pero me permito volver a señalar mi consideración inicial: si no queda bien el vestido largo en las señoras, suprímase de la invitación; ¿no es mejor así?

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El almirante Fernando García Sánchez toma posesión como JEMADEl ministro de Defensa, Pedro Morenés, presidió ayer el juramento del cargo y la toma de posesión del nuevo jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el almirante general Fernando García Sánchez.

En una breve ceremonia celebrada, tal como la diseñamos los responsables de este tema unos años atrás, en el patio de armas del Ministerio de Defensa, el almirante general García Sánchez ha jurado el cargo en el que sustituye al general del Aire José Julio Rodríguez. Al acto han asistido los jefes de Estado Mayor de Tierra, Fulgencio Coll, Armada, Manuel Rebollo, y Aire, José Jiménez Ruiz, así como los máximos representantes del Departamento, todos ellos de la legislatura anterior y pendientes de relevo en la mayoría de los casos.

La ceremonia, además de la fórmula de promesa o juramento que se ve en la imagen, escenifica la toma de mando bajo la fórmula recitada por el ministro de Defensa de:

“De orden de Su Majestad el Rey, se reconocerá al almirante general de la Armada D. Fernando García Sánchez como jefe del Estado Mayor de la Defensa, respetándole y obedeciéndole en todo lo que mandare concerniente al servicio. ¡Viva España!”.

El almirante García Sánchez fue nombrado JEMAD por el Consejo de Ministros del pasado viernes 30 de diciembre.

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Este coordinador (coordinadora mejor dicho: Valle Ordóñez), que aparece hoy en un Real Decreto, tiene las misiones de asesorar al secretario general de la Presidencia en materia de protocolo, seguridad, logística y medios operativos.

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A punto de cerrar el año, nos enfrentamos a otro aluvión de felicitaciones, estas para desear un nuevo año más feliz que el anterior –falta hace, sobre todo para los que tienen el infortunio de no tener trabajo– cuando apenas hemos salido de las felicitaciones navideñas.

En los aledaños de los pasados 24 y 25 de diciembre, la nevada de felicitaciones tecnológicas inundó los buzones de correo, la mensajería telefónica, la cuenta de Twitter y el muro de Facebook, por no hablar de WhatsApp, entre otros. Árboles de Navidad, Papá Noel y todo tipo de dibujos “artísticos” han aparecido, a veces con intensidad inusitada en nuestros más diversos aparatos electrónicos. Son las cosas de las nuevas tecnologías, que hace tiempo dejaron de ser nuevas.

A ello se une la moda de etiquetarte en una foto en Facebook, gracias a ello, y recibir decenas, si no cientos, de mensajes de felicitación de personas a las que incluso ni siquiera pones cara porque son amigos de tus amigos y nunca has visto o nunca has oído hablar de ellos, pero la relación entre los seres humanos sigue siendo buena, así que bienvenida sea.

Lamentablemente, se perdieron las llamadas telefónicas y las tradicionales felicitaciones navideñas hechas a aquellas personas a las que de verdad pones alma, corazón y vida con la tuya.

Hoy me vais a permitir que no etiquete a nadie en ninguna foto de felicitación; posiblemente, que apenas mande mensajes, que llame a unos pocos, pero no por ello dejar de teneros a todos en el corazón. Hoy, permitidme desear desear a mi familia, a mis amigos, a mis profesores y maestros, a mis alumnos y exalumnos, a mis colegas de profesión –de todas las profesiones que he tenido o tengo– un magnífico año y mucho ánimo para afrontar el futuro que, si bien a corto plazo es difícil, a medio apunta a un amanecer excelente.

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imageHoy se celebrará la tradicional –ya lleva nueve ediciones– la ceremonia de apertura de la nueva legislatura, la X.

Hoy, como casi siempre en las grandes ocasiones, las Fuerzas Armadas volverán a ser en parte protagonistas de este acto simbólico en el que se juntan las dos cámaras legislativas bajo la presidencia del Rey y que, antes y después de lo que ocurra en el Hemiciclo, es decir, antes y después de los discursos del presidente del Congreso y del rey de España, se producirá una ceremonia de honores y un pequeño desfile militar a cargo de la unidad de honores nombrada a tal efecto que, previsiblemente, contará con una compañía de cada Ejército y con otra de la Guardia Civil, si todo sigue como en ocasiones anteriores.

Cuando el Rey llegue al Congreso, lo recibirá el presidente del Gobierno, quien estará acompañado por el jefe del Estado Mayor de la Defensa. Tras el himno nacional, el Rey pasará revista acompañado por este último y por el jefe de su Cuarto Militar.

Tras los honores de ordenanza y la revista a las tropas, los miembros de la Familia Real asistentes se dirigirán hacia la escalera de honor, donde saludarán al presidente del Congreso de los Diputados, al presidente del Senado y a los miembros de las mesas de ambas cámaras.

A continuación, entrarán en cortejo en el interior del edificio; ese cortejo, previsiblemente, estará formado por maceros de las Cortes Generales, los presidentes del Congreso y Senado, Sus Majestades los Reyes, Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, el presidente del Gobierno, maceros de las Cortes Generales, las mesas de Congreso y Senado, la Casa de Su Majestad el Rey y el jefe del Estado Mayor de la Defensa.

Después, tras los discursos, los reyes, los príncipes de Asturias, los diputados y senadores, el Gobierno de la Nación y los invitados saldrán de nuevo a la calle para presenciar el desfile de la unidad de honores.

Se trata de una ceremonia sencilla y solemne que, este año, cumplirá su décima edición.

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La imagen del discurso

El 25/12/2011, en Casa Real, Imagen, por ARG

El Rey pide unidad para una recuperación y asegura que la Ley es igual para todosLa imagen, una captura del vídeo del mensaje del Rey con motivo de la Navidad, refleja el simbolismo del propio texto, más por lo que no hay que por lo que  vemos.

En la fotografía observamos tres símbolos ya tradicionales: la bandera nacional, junto con dos iconos del momento navideño: el Belén y el abeto. Hasta ahí, todo según la tradición, en la que prácticamente nunca ha faltado ninguno.

Después, para complementar la escena, el retrato también habitual; pero en este caso no es una estampa familiar. No está la Reina, los príncipes y las infantas. No están los nietos. En esta estampa aparecen los dos protagonistas de la vida política de los últimos días: en presidente del Gobierno y el recién cesado y ya expresidente, a ambos lados del Rey.

¿Simboliza esta foto un tiempo de cambio y esperanza? Todo hace pensar que sí. También es señal inequívoca de la desgracia familiar que el Rey y su familia viven, y de la desgracia dinástica que vive el heredero de la corona ya que si hay una fuente de republicanos en España es la que mana de los errores de los miembros de la Familia Real, y todo hace pensar que el yerno del Rey, el único que le queda, no ha hecho, al parecer, un trabajo digno de elogio al frente de sus negocios. La Justicia no ha hablado; es más, ni siquiera el mal llamado Duque de Palma –no lo es ni en grado de consorte– está imputado, pero él ya ha sufrido la pena de telediario y los comentarios negativos del jefe de la Casa de SM el Rey.

Así las cosas, el retrato familiar en este tradicional discurso era difícil de encajar. La opción de un retrato político ha cuadrado plenamente en este año de cambio de Gobierno. Un acierto.

Pero no es la primera vez que el retrato que aparece en algún lugar de la escena está dedicado a algún hecho importante de la vida de nuestra nación.

En 2010, meses después de que España se proclamara campeona del mundo de fútbol, el rey eligió una instantánea en la que él mismo aparecía retratado junto al seleccionador nacional, Vicente del Bosque, y al capitán del equipo, Iker Casillas.

También, en 2008, la fotografía mostraba al seleccionador de aquel momento, Luis Aragonés, con la Eurocopa conseguida ese verano junto a los reyes y el secretario de Estado para el Deporte de aquella época, Jaime Lissavetzky.

En 2009, la protagonista fue una fotografía del príncipe del año 1985 en la que aparecía con el uniforme de cadete de la “General” en la época en la que pasó por la Academia de General Militar de Zaragoza.

No han sido estas las únicas, En 2001, el Rey apareció con una imagen del Príncipe y en 2005, aparecía también el heredero junto a la recién nacida infanta Leonor. En 2004, los reyes posaban junto a los príncipes de Asturias en el día de su boda.

En 2007, Don Juan Carlos aparecía plantando un árbol en la cumbre iberoamericana de Chile, la del "Por qué no te callas" y el año anterior la fotografía mostraba al Rey saludando a un grupo de personas durante su visita oficial a las Islas Canarias el mes anterior.

En 2003, la imagen elegida mostraba a los reyes ejerciendo de abuelos con cinco de sus nietos mientras que en 2002 aparecían ellos dos solos.

Es decir, que la foto elegida nos trae un simbolismo familiar concreto, o un momento importante de la vida de España, como en el caso de las fotos de la selección nacional o del relevo de mando en el país este mismo año.

 

En la foto el monarca aparece retratado con Rajoy y Zapatero en una instantánea captada tras la jura del cargo del nuevo presidente del Gobierno.

Discurso de 2011

 

Para este discurso al Rey se ha rodeado de uno de los protagonistas del año: la victoria española

Discurso de 2010

 

El principe, protagoniza la foto del rey

Discurso de 2009

 

Discurso de 2008

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