Por su interés, reproduzco el texto del blog de Carlos Fuente sobre esta iniciativa a la que personalmente ya me he sumado.
La primera reunión será el 25 de febrero. Para más detalles, consulta en Facebook:
No es una acción más. O una intentona. Es sencillamente una apuesta. Y confiamos en que salga bien. No paro de recibir todos los días numerosos correos o llamadas, o de recibir a personas que me transmiten su desánimo por la falta de oportunidades para acceder al mundo del protocolo y la organización de eventos. Lo cierto es que el tema está como está para todas las profesiones. La crisis ha sacudido a todos. Pero si protocolo fuimos los primeros en sufrir las consecuencias de ella, también seremos de los primeros en salir.
Llevamos un grupo de personas cavilando hace tiempo sobre la necesidad de hacer algo que sirva para revitalizar el sector, hacernos notar, recuperar el optimismo, sensibilizar a la sociedad y demostrarle que con protocolo se puede salir mejor de este atolladero. El cambio de Gobierno ha dado posibilidades a unos, pero sigue dejando fuera a cientos.
Y no podemos quedarnos impasibles. Ni los que tenemos la oportunidad de trabajar, ni los que sufren el terrible paro, la falta de oportunidad o los bajos salarios, o ejercer lejos de lo que han estudiado. No podemos. Primero hay que recuperar el optimismo, porque si persistimos en el pesimismo nunca saldremos.
Por eso, hemos pensado que debíamos lanzar de forma espontánea una iniciativa a la que libremente cada uno se apunte para proponer ideas, acciones, hacer lobby, ayudar… Incluso los profesionales también deberían meterse en este movimiento, entre otros motivos, porque nadie está a salvo. Tenemos que recuperar la conciencia colectiva, la conciencia de que somos profesión y debemos corporativizarnos. No queda más remedio que unirnos y entre todos ir tratando de sacar uno a uno de este atolladero.
Quieroorganizareventos no es la panacea, ni tampoco la solución, pero pretende ser la casa de todos, un lugar en donde nos encontremos, hablemos, generemos iniciativas, busquemos soluciones y reclamemos alternativas. Pero no es nuestro deseo fijar el camino unos pocos, sino entre todos. Se pueden hacer muchas cosas y eso es de lo que se trata. Vamos a abrir foros, fomentar el intercambio, habilitar una web con ese nombre –ya registrada– y que sea gestionada con orden pero con la ayuda de todos. Buscaremos los foros de profesionales para recordarles que hay generaciones detrás con ganas que no buscan apartar a nadie, sino ayudar, recibir apoyo y que se les brinde la oportunidad de colaborar en sus eventos.
Este movimiento, que algunos ya llaman P-15, quiere la unión, aunque sobretodo las ideas. ¿Cómo puedo ser un emprendedor en protocolo y organización de eventos y poder iniciar carrera profesional desde ya? Ése es nuestro propósito y por eso pasamos a la acción. Buscamos la oportunidad. De ahí que este tren vaya camino de ello desde que comenzó el año. Creemos que se pueden llevar a cabo iniciativas que devuelvan las ganas, que nos den fuerza y que nos dirijan por la senda correcta. Queremos que las asociaciones profesionales se ocupen más de este tema y pedimos a los profesionales que desde sus puestos orienten y procuren posibles participaciones en eventos, aunque sea como ayudantes u observadores.
Hay una generación de protocolo que busca sitio, y aunque poco a poco se van dando buenos pasos es hora ya de dar los definitivos.
Queremos que el movimiento culmine en todo el territorio nacional, pero que en cada autonomía o provincia los interesados se muevan y expongan sus conclusiones y resultados. Estamos en un momento importante y crucial donde ser emprendedor es algo más que llevar un currículum. Pero, en la desorientación general, es necesario que iluminemos el camino y que quienes tenemos algunas bazas las pongamos a disposición de la comunidad protocolaria.
Funcionará si quienes se comprometen cumplen y trabajan en serio. Por eso, a través de las redes sociales hemos lanzado la iniciativa y con buena respuesta. Hay mucha, mucha, gente que quiere ayudar, que quiere hacer cosas sin más ánimo que el de tirar por esta profesión. Todos tenemos contactos y mal se tiene que dar para que no rasquemos cosas.
Confiamos mucho en esa web y en las muchas ideas que nos han hecho llegar. Ya veréis cómo comenzará pronto a dar resultados.
Ahora queda fijar la hoja de ruta. Primer paso, en febrero, reunión restringida pero libre de quienes puedan acudir a Madrid. Se tratará de fijar los parámetros del movimiento y las primeras iniciativas, así como la mínima organización de salida que precisamos. Y en marzo nos iremos al primer gran foro de emprendedores. Todo sin ánimo de lucro, sin costes, buscando las ayudas necesarias.
Creemos que merece la pena, porque hay que abandonar el pesimismo y situarse en el optimismo. Hay tiempo para la oportunidad. Claro está, como siempre digo, si se vale para esto y si de verdad uno se compromete. Si estás apuntado has asumido una bonita responsabilidad. Si no lo estás, vente al grupo. Siendo muchos tendremos más fuerza. Aislados en cada pueblo o ciudad no somos nadie.
Y en esa hoja de ruta, las réplicas en cada autonomía tienen que producirse con intensidad, con iguales acciones pero a escala regional. Tendrá que haber coordinadores para cada acción y para cada lugar, pero todos tenemos la misma voz y el mismo voto. Y todo sin dejar de estar al lado de profesión que amamos profundamente.
Ésa es la apuesta de Quieroorganizareventos. La apuesta de todos. No es una iniciativa que queramos llevar unos pocos. Ayudamos a ponerla en marcha, a facilitar medios, contactos, pero al final quien tiene que tirar del carro son todos, debidamente bien organizados, con réplicas en todas las comunidades autónomas. Nos ofrecemos a ayudar, estimular, empujar, abrir puertas, etc… Pero el reto está en las ya más de casi trescientas personas que de una y otra manera han puesto en marcha una gran ola que puede llegar lejos. No es una iniciativa para ofrecer puestos de trabajo, pero sí para facilitar la inserción. Poco a poco iremos haciendo.
Ánimo y en breve la constitución del Comité Organizador. Primer paso de este imparable Tren 2012. Destino Oportunidad.
Los recientes desplantes dados a la reina consorte de España y a la princesa consorte de Asturias me hacen pensar que en según qué países, los cursos de multiculturalidad, tan de moda, son extremadamente necesarios. En España se hacen, desde luego. Las empresas españolas, pequeñas o grandes, basan sus negocios en el exterior en las relaciones internacionales, en conocer la cultura de los demás, en adaptarse a ella y tratar de minimizar los riesgos de herir la susceptibilidad de los demás; es decir, aunque sólo sea por el interés, procuran mimetizarse con el entorno en el que viven sus posibles socios de negocios en otros países.
Además, cuando tienen visitas internacionales, también tratan de poner en práctica las normas y reglas del otro, aún a cambio de ceder en las propias. Y no solo en los negocios. Tengo en mente una foro del Ministerio de Defensa español en que se montó una reunión, hace unos meses, con un país árabe, al mejor estilo de allí.
Sin embargo, y lo digo por experiencia, prácticamente nunca me ha pasado al revés en viajes y visitas al extranjero. He visitado, en viaje oficial de terceros, muchos países de todos los continentes y “jamás” –lo entrecomillo por si el valor absoluto no es cierto al cien por cien– ese país se ha adaptado a las costumbres españolas.
Pero si esa falta de adaptación a nuestras costumbres por parte de empresas, tanto en viajes como en sus visitas, es un síntoma de por dónde vamos nosotros, los mencionados recientes desplantes por parte de miembros del cuerpo diplomático extranjero acreditado en Madrid a nuestros máximos representantes es de una falta de consideración digna de afear. Luego, las excusas dadas son del género bobo. Un diplomático, de la nación que sea, debe acudir a otra ya “enseñado”. Cuando presenta sus cartas credenciales es no sólo porque lo han nombrado y España ha dado el placet, sino porque conoce nuestras costumbres ¡y está dispuesto a respetarlas! Lo demás, a más de ser una falta de profesionalidad, es una verdadera grosería, como poco.
Me ha pasado este vídeo una amiga de Twitter. Para pensar y, sobre todo, para empezar bien el día. Sé positivo. Ah, llega hasta el final…
La norma legal de uso de la bandera de España dice que siempre ondeará en el mástil de honor y esto se aplica con las excepciones de las actividades de organismos internacionales. Sin embargo, de un tiempo a esta parte se han venido produciendo algunos errores –voluntarios o, previsiblemente, no– en la colocación de las banderas. Como el tema está suficientemente tratado, y me remito a mi blog porque es el que mejor conozco, pero no es el único lugar, no voy a seguir abundando en ello.
Sin embargo, hace unos días se suscitó en Twitter, lugar fantástico para el debate, este asunto y, a renglón seguido, uno de los profesionales que entramos en el debate –no lo nombro porque no le he pedido permiso, pero él sabe quién es– me preguntó mi opinión sobre la forma de colocar las banderas por los servicios de protocolo de la República de Francia; es decir, adelantada con respecto a la de Europa y a la izquierda (derecha del espectador) en lugar de al otro lado.
Alguna vez lo he tratado de explicar en clase: si consideramos que lo de delante es más preeminente que lo de atrás, la norma estaría cubierta. En todo caso, sus normas específicas dictarán lo que sea menester.
Ahora bien, si trasladáramos eso mismo a nuestras banderas, es decir, si en lugar de la bandera de Francia viésemos en la fotografía la de España, la cosa me ofrece dudas.
Veamos lo que dice la Ley 39/1981, de 28 de octubre, por la que se regula el uso de la bandera de España y el de otras banderas y enseñas.
1. Cuando se utilice la bandera de España ocupará siempre lugar destacado, visible y de honor.
2. Si junto a ella se utilizan otras banderas, la bandera de España ocupará lugar preeminente y de máximo honor y las restantes no podrán tener mayor tamaño. Se entenderá como lugar preeminente y de máximo honor:
Cuando el número de banderas que ondeen juntas sea impar, la posición central.
Si el número de banderas que ondeen juntas es par, de las dos posiciones que ocupan el centro, la de la derecha de la presidencia si la hubiere o la izquierda del observador.
Dice claramente “Si ondean juntas” y, en este caso lo hacen. Por tanto, el punto 1 del mencionado artículo dice claramente cuál es la posición.
Volviendo a la pareja de dirigentes en la imagen superior, analicemos las fotos de abajo. En ellas, y es práctica habitual, la bandera de Europa hace de nexo de unión entre dos países miembros de la Unión que, a su vez, tienen sus respectivas banderas detrás de ellos, a modo de espaldarazo, o de representatividad.
Con la bandera de España también se hace. Véase la imagen siguiente. El señor Rajoy y el señor Sarkozy se reúnen para charlar ante las cámaras tal como se muestra en la fotografía.

¿Cumple estrictamente la Ley? Pues en mi humilde opinión no lo hace pero establece un simbolismo apreciable, dejando entre dos estados soberanos un nexo de unión. Si nos atenemos a la norma, en este último caso, la bandera de España debería quedar en el centro, la de Francia a la derecha –detrás de Rajoy– y la de Europa a la izquierda –detrás de Sarkozy– (véase la imagen siguiente). Sin embargo debo aclarar que la foto de arriba no está tomada en España sino en Francia.

Sin embargo, considero que el simbolismo debe respetar la Ley porque, si no lo hace, es tanto como establecer que el fin justifica los medios. Por tanto, me inclino por soluciones más ingeniosas. Las pusieron sobre la mesa en La Moncloa con la visita del Presidente francés en los pasados días. No puedo mostraros una foto de conjunto pero trataré de explicarme con la de abajo:

Había dos juegos de banderas como las de la derecha de la imagen, cada uno de ellos convenientemente situados de modo que las banderas de cada país quedaran lo más cercanas a su jefe de Estado, en el caso de Francia, y su jefe de Gobierno, en el de España, si bien es un juego de situación que sólo sirve para las imágenes más centradas. Pero la foto no queda mal: el presidente del Gobierno tiene inmediatamente detrás las banderas de España y Europa, y cumple la norma.
Tendrá lugar en la Facultad de Ciencias de la Comunicación del 9 de marzo al 16 de junio, los viernes por la tarde y sábados por la mañana, dirigido a estudiantes y profesionales interesados en el mundo de la comunicación empresarial e interpersonal.
Tras el rotundo éxito de la primera, la UDC convoca la segunda edición de este título propio por el que la universidad coruñesa otorga 15 créditos ECTS y que persigue dos objetivos fundamentales: por una parte, dar a conocer la simbiosis entre comunicación y protocolo como parte de la estrategia de construcción y gestión de la imagen de la empresa, y por otra, ahondar en la formación de las personas que representan a las organizaciones tanto en el marco social como en el profesional. En un contexto de crisis como el actual, el conocimiento de estas herramientas de comunicación es una de las claves fundamentales para diferenciarse, para destacar frente a la competencia, para afianzar la marca corporativa o personal y crear un estilo propio de hacer las cosas.
El programa formativo se estructura en varios módulos, en los que se abordarán los principios básicos del protocolo oficial y las relaciones institucionales, así como la organización de eventos en la empresa (reuniones, visitas, negociaciones, congresos y banquetes). Se hablará también de la planificación estratégica de la imagen corporativa y su difusión y gestión a través de los medios digitales, sin olvidar la importancia de conocer el lenguaje y funcionamiento de los medios de comunicación tradicionales. En el terreno de las relaciones interpersonales, las habilidades de comunicación tendrán un espacio destacado, donde los alumnos conocerán los secretos de la oratoria, el lenguaje escrito y la comunicación no verbal, así como las pautas básicas de la imagen personal y su papel en el entorno profesional. Los alumnos realizarán también varias visitas didácticas a centros de interés, como la Diputación de La Coruña, la Fundación Caixagalicia, Palexco (Palacio de Congresos) y la redacción de La Voz de Galicia.
Las dos codirectoras del curso, Olga Casal y Teresa Nozal, subrayan el altísimo nivel de todo el cuadro docente, compuesto por grandes profesionales provenientes del ámbito empresarial, institucional y académico, como Carlos Fuente, José Luis Delgado, Fernando Ramos, Juan de Dios Orozco, Rafael Vidal, Mar Castro, Salvador Peña, Pedro Linares, Enrique Pena y Sandra Martínez Costa. Todos ellos con una dilatada trayectoria docente a sus espaldas.
El plazo de preinscripción comienza el lunes 23 de enero y se prolongará hasta el 3 de febrero. El principal requisito de acceso es reunir las exigencias para cursar estudios universitarios (selectividad, PAU, acceso a la universidad para mayores de 25 años o FP II).
Más información en www.ProtocoloUDC.blogspot.com o en ProtocoloUDC@gmail.com.
Estos días hemos estado comentando algunas fotos, asuntos de banderas y otras. De hecho, aún en queda en el tintero un comentario más sobre las fotos al estilo Sarkozy, pero hoy no toca. Hoy quiero dejaros aquí una foto de familia casi hecha con escuadra y cartabón. El ministro de Defensa en Marjayun, Líbano, el pasado día 17.
Ah, para no contravenir los derechos de autor: la foto está sacada de la web del Ministerio de Defensa, por lo que es ©mde.es.

La policía autonómica catalana ha utilizado recientemente los símbolos de España para tirarlos a la cara de ciertas autoridades del gobierno autonómico de esa comunidad autónoma.
La respuesta, según publicaba ABC el pasado 15 de enero, fue que: “El conseller de Interior, Felip Puig, ha agradecido a unos 50 mossos d’esquadra que le hayan recibido en un acto con una protesta a golpe de silbato y no con símbolos españoles, después de que ayer unos agentes recibieran al presidente catalán, Artur Mas, con el "Viva España" y una bandera española”.
No sé quiénes son más necios, si los que tratan de insultar con símbolos que a más de cuatro decenas de millones de españoles nos evocan sensaciones positivas e, incluso, a muchos de ellos emocionantes, o los que dan respuesta agradecida por el uso de otros métodos. O tal vez lo estoy interpretando mal, y lo que ha querido decir ese consejero es que no le parece bien el uso de los símbolos de una nación, una nación que tiene cientos de años de historia, la más antigua de Europa, para vituperar e insultar a terceros. Si es así, pido disculpas, retiro lo de necio (es sólo una opinión) y lo califico de sensato.
Ah, a unos y otros recomiendo un libro de Joseph Pérez, francés para más señas, editado por La Esfera de los Libros; es barato, fácil y ameno de leer. Y muy esclarecedor. Se llama: Entender la Historia de España.

No, no todos lo son en esta foto, desde luego, pero sí la mayoría. La imposición del Toisón de Oro al presidente de la República francesa, Nicolas Sarkozy, ha reunido a los ex presidentes vivos y con un estado de salud que así se lo permite, junto con las dos máximas autoridades del Estado: el Rey y quien les ha sucedido.
Es una buena noticia que todos los “ex” hayan accedido a acompañar a los titulares de sus cargos en este acto que tiene su importancia, porque se trata de agradecer a nuestro vecino del norte su ayuda en la lucha contra la banda de delincuentes asesinos que, bajo el pretexto de lograr no se qué cosas, se dedican a hacer lo único que saben: sembrar el terror mediante secuestros, asesinatos, extorsiones y algaradas callejeras con nombres ininteligibles.
Ya sé que tal vez debía hablar en pasado, pero yo, como muchos, no me fío. Y si no, ¿para qué siguen armándose?
De todo este acto sólo una reflexión, por lo demás banal: si al presidente francés e le otorga tan alta condecoración por su ayuda en la lucha antiterrorista, ¿qué condecoración le debe corresponder a los que se han jugado la vida en ello?
Pero no es este el motivo de mi comentario, sino el de lamentar el que una foto con tanto simbolismo, con tanto significado, con tanto mensaje, no esté bien preparada y que los “ex” no estén colocados por orden protocolario, es decir, del más antiguo al más moderno. Últimamente estamos contemplando demasiados descuidos en estos temas: banderas, fotos de familia… Como si hacer las cosas correctamente no fuera tan importante como hacerlas.
Parece mentira que ahora que estamos formando a profesionales universitarios con titulación, descuidemos estos detalles que, a simple vista, pueden no tener importancia, pero que denotan un cierto descuido en las formas. En mi humilde opinión, no hay tanta prisa en dejar plasmado un acto para la eternidad como para no hacerlo conforme a las normas.
Con perdón.
Ayer, un colega y, si él me lo permite, un apreciadísimo amigo de los fantásticos de Zaragoza –supongo que sabéis a quiénes me refiero, y lo hago con gran cariño y enorme respeto–, me hizo llegar otra foto que yo no había visto: la comunicación a los medios, por parte del presidente Rajoy, de la composición del nuevo Gobierno, en ese ya caído mes de diciembre.
Esa foto, que veis aquí, me hace pensar que algo pasa con la colocación de las banderas en el Palacio de La Moncloa. Ya sé que, con la que está cayendo, alguno pensará que esto es lo de menos, pero todo tiene su importancia, y el respeto a la norma es esencial.
Desconozco quién o quiénes son los encargados de organizar este tipo de actos, pero se hace necesario que nos aclaren si esto es el preludio de un cambio en el reglamento o un simple error reiterado.
Y que conste: no es por criticar, es simple desconcierto. Mal le podemos enseñar a nuestros alumnos estas cosas si luego ellos ven lo contrario en las instituciones.
La entrevista de la Agencia EFE al presidente Rajoy ha suscitado, en lo protocolario, una duda que nos corroe a muchos: ¿quién colocó las banderas y y por qué las situó contraviniendo la norma. Es decir, ¿quién puso la bandera de la Unión Europea por delante de la española?
Hay quienes ven en ello un gesto de carácter europeísta: situar la bandera que une a una buena parte de Europa por delante. Yo más bien me inclino por un gesto a lo Sarkozy: situar la bandera nacional en el centro, en el lado que se considera más importante aunque no sea así, y detrás del Presidente en la mayoría de los planos, aunque para ello haya que poner un poco de Tipex en la norma vigente.
Como sostengo siempre que el Protocolo es una herramienta de transmisión de mensajes, si descarto el error ya que considero que los profesionales del ramo en La Moncloa están sobradamente preparados y son perfectos conocedores de la normativa vigente, me produce una enorme curiosidad el mensaje que veo en las imágenes, porque no soy capaz de descifrarlo.
Me explico: para la gente que no entiende de estas cosas, el sentido común le dice que tal como aparecen en la imagen, están correctísimas –acabo de hacer la prueba de la pregunta–: la bandera nacional en el centro; en el centro de todo: del corazón, de los símbolos; pegada al presidente de todos los españoles. La europea a un lado. Sin embargo, para los profesionales de “la cosa”, sabemos que la situación es incorrecta. Cuando las banderas que aparecen en una escena son pares, de las del centro, la de la derecha –izquierda para el que las observa– es la principal.
¿Cuán es el mensaje entonces? ¿España más que Europa, si seguimos la norma de los no entendidos? O, por el contrario, ¿Europa y más Europa como forma de salir de la crisis, si la bandera importante es la europea en este caso?
Voy a hacer una suposición absolutamente personal: un error simple y llano. Confieso, lo he hecho ante mis alumnos alguna vez, que en más de una ocasión se me ha ido la vista al corazón y he cometido el error, durante unos instantes, de situar la bandera nacional de la misma forma que aparece en las imágenes. Cierto que, en esos casos, he tardado poco en darme cuenta del error y en corregirlo.

