Regreso a casa tras unas vacaciones maravillosas, disfrutadas y completas. Se acerca inexorablemente el final del verano y todos, o casi todos al menos, nos disponemos a enfrentarnos a septiembre y a lo que nos espere a partir de ahí.
Mientras, el veranos trajo novedades y cambios que irán surgiendo poco a poco, no soy yo quien para desvelarlos. Pero nuestra actividad sigue ahí, esperándonos. Esperando a que el sector de los eventos se reanime y superemos esta maldita crisis; ese miedo a invertir, a tirar de cartera para mover el dinero y que salga de su escondite, donde quiera que esté.
Amanece el otoño. A lo lejos, lo sé, pero amanece.
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Ahí está España; desde la cumbre de Sierra Nevada, desde el Mulhacén, el Veleta o la Alcazaba, podemos contemplarla por encima del tiempo y de la distancia… Y amarla.
