En todos los rincones del mundo no han querido perderse la final. Y en muchos lugares del mundo han hecho su particular homenaje a España, flamante campeona del mundo. La ciudad de Nueva York se ha querido unir a la fiesta y su edificio emblemático, el Empire State Bulding, celebró la victoria de la Roja, iluminando de rojo y amarillo toda su cúpula. Los neoyorquinos vibraron con nuestros colores y nuestra selección.
Su ilusión se ha llegado a ver del otro lado del East River, en el barrio de Queens y la fiesta se ha aderezado con una pantalla gigante acompañada por fuegos artificiales lanzados sobre el río Hudson. El cambio de tonalidad cogió a los ciudadanos por sorpresa. Este lunes también rendirán homenaje a España.
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Ahí está España; desde la cumbre de Sierra Nevada, desde el Mulhacén, el Veleta o la Alcazaba, podemos contemplarla por encima del tiempo y de la distancia… Y amarla.
