Querido lector:
Ante todo, debo decirte que me encanta que estés aquí; que pases por mi blog, sea o no tu intención. Está escrito con cariño, con ganas, con ilusión. Y, además, no tengo ningún inconveniente en que me preguntes lo que quieras; contestaré a tu pregunta, tanto si sé la respuesta como si no, lo antes posible. Si el tiempo me lo permite, no se la respuesta y puedo buscarla, lo haré; si no, simplemente te diré que no puedo ayudarte, pero recibirás contestación.
Pero permíteme que recuerde, para los pocos casos en que no lo hacen, unas pequeñas normas de cortesía:
- Antes de nada, dime quién eres. Ya sabes quién soy yo y me gusta saber con quién me “carteo”.
- Razona tu petición; no soy el servicio de información de ninguna institución. Sabiendo algunos pequeños detalles trabajo mejor para ayudarte, de forma desinteresada.
- Además, si entre tus líneas aparecen las palabras “por favor” y “gracias” trabajo mucho mejor aún; estoy seguro de que tú también.
- Recuerda: no tengo ninguna obligación de ayudarte, aunque lo hago con mucho gusto, pero a costa de mi tiempo personal.
- Cuando te conteste, al menos da las gracias y no la callada por respuesta. Será el pago a mis gratuitos servicios.
Y eso es todo. Es fácil, ¿verdad?. Muchas gracias por comprenderlo.
Un abrazo, donde quiera que estés, y feliz verano.
Los comentarios están cerrados.
Ahí está España; desde la cumbre de Sierra Nevada, desde el Mulhacén, el Veleta o la Alcazaba, podemos contemplarla por encima del tiempo y de la distancia… Y amarla.
